Hoy los miro distinto
Como si el tiempo
hubiera bajado la voz
y me obligara a escuchar.
Miro sus risas
—esas que antes pasaban rápido—
y ahora se quedan,
se me apoyan en el pecho.
Sus chistes,
sus pequeñas quejas,
hasta el silencio entre palabras
tiene peso,
tiene nombre.
Pienso:
¿y si este instante fuera el último?
y no por miedo,
sino por amor.
Porque cuando uno ama así,
con esta lucidez que duele,
cada gesto se vuelve sagrado,
cada mirada una despedida
que todavía no quiere serlo.
Hoy no quiero huir del tiempo.
Hoy quiero quedarme.
Mirarlos bien.
Guardarlos despacio.
Por si acaso.
Y Si algún día el tiempo me los quita, que sepa que mi familia fue el lugar donde aprendí a amar sin medida.
Comentarios
Publicar un comentario