Vive un día más
No hagas promesas eternas, ni jures quedarte para siempre, a veces la vida pesa demasiado como para cargarla completa entre las manos. No pienses en años, ni en futuros que todavía no entiendes, solo atraviesa esta noche como quien cruza un puente temblando sin mirar abajo. Vive un día más. Como una vela pequeña que se niega a rendirse al viento, como una canción repetida que aún conoce el camino de regreso. Vive un día más, aunque no encuentres sentido, aunque el pecho sea una habitación vacía y el reloj parezca burlarse del silencio. Mañana puede no ser milagro, ni luz cinematográfica, ni respuestas cayendo del cielo. Pero será otra página que hoy todavía no has leído. Y a veces basta eso: no saber qué viene, pero quedarse lo suficiente para averiguarlo. Así que no pidas al corazón que sea valiente para toda la vida, solo dile en voz baja, como un secreto entre ruinas: vive un día más.