Perdido

Cuando ya no tienes ningún motivo, te inunda el pesimismo, se te llenan los ojos de lágrimas y se forma un nudo en la garganta.
 Cuando tratas de auto motivarte de seguir, 
Porque tú mente cuerpo y alma te dicen ya no quiero seguir, cuando ya te supiste totalmente en la depresión profunda y te levantas todos los días en modo automático ha hacer todo porque no sabes como activar el botón de apagado.
O por alguna esperanza en el fondo de tu instinto humano amante de la vida  no te hace recurrir a ella.
Tratas cada día de convencerte que es bueno vivir que hay que seguir es vivir un infierno.
Cuando todo lo que alguna vez te motivo y te alegro ahora pasa a ser nada.
Es tan difícil luchar contra uno mismo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inefable

Cicatrices del aire

Noviembre