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Para quien pase por aquí

No sé muy bien cómo empezar, pero a veces parece que el peso de todo lo no dicho se siente más fuerte que las palabras. Hay momentos que pasan como un suspiro, y otros que se alargan hasta parecer infinitos, como si el tiempo quisiera detenerse solo para recordarme algo que no alcanzo a entender. Siempre me he preguntado qué queda de nosotros en los lugares que dejamos atrás. Si las risas, las lágrimas, o incluso los silencios encuentran un rincón donde quedarse. Si el aire que respiramos allá sigue teniendo algo de nosotros. Hoy todo se siente más frágil, como si el mundo estuviera suspendido de un hilo que podría romperse con solo un murmullo. Pero quizás así debe ser. Tal vez no estamos hechos para entenderlo todo, solo para sentirlo, para dejar que pase a través de nosotros, como el viento en una tarde tranquila.

Soy

"Soy un río que fluye en la oscuridad, con aguas turbulentas y un fondo de piedra. Mi superficie refleja el cielo gris, pero debajo, las corrientes de la tristeza me arrastran. Soy un árbol que crece en un suelo árido, con raíces que se extienden en busca de agua, pero mis hojas están marchitas y mis ramas están rotas. Soy un pájaro que vuela en la tormenta, con alas que batallan contra el viento, pero mi canto está silenciado por el ruido del trueno. Soy un corazón que late en la oscuridad, con un ritmo que es lento y doloroso, pero sigue latiendo, a pesar de todo."

Cicatrices del aire

  Respiro el peso de un mundo invisible, un aire denso que nadie ve. Cada paso, un eco hueco, cada palabra, un silencio cruel. El sol brilla, pero no me toca, soy un fragmento de sombra errante. Los días se arrastran sin rumbo, y las noches me envuelven en su arte. Busco consuelo en paredes mudas, en la danza febril de mis pensamientos. La vida es un cuadro roto y confuso, un laberinto de vanos intentos. Las voces resuenan desde lejos, pero mi voz nunca aprende a salir. Soy un espectador de mi propio vacío, un barco sin velas que no quiere huir. El cielo grita colores vibrantes, pero en mí, solo vive el gris. Los años se deslizan como agua, y yo, un río que nunca es feliz. Si algún día me pierdo en el aire, si me vuelvo apenas un susurro fugaz, recuerda que fui un alma cansada de luchar contra un mar que no puede calmar.

A ti

A esa voz interna  A ti, esa sombra que llevo dentro, esa parte de mí que no he logrado controlar ni comprender, te escribo estas palabras, como si así pudiera poner fin al tormento que me causaste. Eres mi reflejo oscuro, la voz en mi cabeza que no me deja en paz, el eco de pensamientos que creía enterrados pero que siempre encuentran la forma de resurgir. A veces siento que tú y yo hemos sido enemigos desde el principio, atrapados en un juego en el que no hay ganador, solo cicatrices. Por mucho que lo intente, siempre vuelves. Eres esa parte de mí que me susurra dudas, miedos y recuerdos que preferiría olvidar. Pero también eres quien me empuja al borde, quien me obliga a ver los pedazos rotos de mi alma y enfrentar mis propios demonios. No sé en qué momento empezaste a tener tanto poder sobre mí, o si siempre lo tuviste y yo simplemente no quise verlo. Me has llevado a lugares oscuros, a rincones de mí misma que nunca quise explorar. Me destruiste, lenta y silenciosamente, hasta...

Cartas al viento

Mi vida ya no tiene sentido "La vida que conocía se acabó. Y en ese instante, cuando tomé la decisión, sentí una sensación extraña... de vida. Pero era solo el comienzo del fin. Mi existencia se convirtió en una paradoja: la muerte me dio vida, y la vida me llevó a la muerte."

Ecos del silencio

El viento acaricia mis recuerdos,   como un eco lejano de lo que fue,   las promesas susurradas al cielo,   se desvanecen en la bruma del ayer. Las notas de una canción olvidada,   resuenan en mi mente, sin cesar,   como un lamento que se desvanece,   en el vasto océano de la soledad. Cada estrella en el firmamento,   es un sueño que nunca se cumplió,   y en la quietud de la noche eterna,   me pregunto dónde todo cambió. El tiempo pasa, pero no sana,   las heridas que en mi alma están,   y aunque la luna brilla en calma,   mi corazón sigue en guerra, sin paz. Cierro los ojos, buscando el consuelo,   en un mundo donde todo duele menos,   pero en cada suspiro, en cada anhelo,   solo encuentro el silencio de mis sueños.

Naufragando

Ya no me sale llorar estoy como cansado, viviendo en modo automático evitando cada dia pensar en terminar con mi decidia, tener pensamientos intrusivos todo el tiempo. He caminado, he corrido he vivido en línea recta creyendo que era la correcta manera de hacerlo. He caído, vuelto a la nada misma perdiendo todo hasta el autoestima, de nuevo las ganas de seguir se disipan es algo que te acompañará toda la vida. No tiene instrucciones de como hacerlo y creo que hago lo que puedo sigo naufragando no sé cómo lo hago.