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Cicatrices del aire

  Respiro el peso de un mundo invisible, un aire denso que nadie ve. Cada paso, un eco hueco, cada palabra, un silencio cruel. El sol brilla, pero no me toca, soy un fragmento de sombra errante. Los días se arrastran sin rumbo, y las noches me envuelven en su arte. Busco consuelo en paredes mudas, en la danza febril de mis pensamientos. La vida es un cuadro roto y confuso, un laberinto de vanos intentos. Las voces resuenan desde lejos, pero mi voz nunca aprende a salir. Soy un espectador de mi propio vacío, un barco sin velas que no quiere huir. El cielo grita colores vibrantes, pero en mí, solo vive el gris. Los años se deslizan como agua, y yo, un río que nunca es feliz. Si algún día me pierdo en el aire, si me vuelvo apenas un susurro fugaz, recuerda que fui un alma cansada de luchar contra un mar que no puede calmar.

A ti

A esa voz interna  A ti, esa sombra que llevo dentro, esa parte de mí que no he logrado controlar ni comprender, te escribo estas palabras, como si así pudiera poner fin al tormento que me causaste. Eres mi reflejo oscuro, la voz en mi cabeza que no me deja en paz, el eco de pensamientos que creía enterrados pero que siempre encuentran la forma de resurgir. A veces siento que tú y yo hemos sido enemigos desde el principio, atrapados en un juego en el que no hay ganador, solo cicatrices. Por mucho que lo intente, siempre vuelves. Eres esa parte de mí que me susurra dudas, miedos y recuerdos que preferiría olvidar. Pero también eres quien me empuja al borde, quien me obliga a ver los pedazos rotos de mi alma y enfrentar mis propios demonios. No sé en qué momento empezaste a tener tanto poder sobre mí, o si siempre lo tuviste y yo simplemente no quise verlo. Me has llevado a lugares oscuros, a rincones de mí misma que nunca quise explorar. Me destruiste, lenta y silenciosamente, hasta...

Cartas al viento

Mi vida ya no tiene sentido "La vida que conocía se acabó. Y en ese instante, cuando tomé la decisión, sentí una sensación extraña... de vida. Pero era solo el comienzo del fin. Mi existencia se convirtió en una paradoja: la muerte me dio vida, y la vida me llevó a la muerte."

Ecos del silencio

El viento acaricia mis recuerdos,   como un eco lejano de lo que fue,   las promesas susurradas al cielo,   se desvanecen en la bruma del ayer. Las notas de una canción olvidada,   resuenan en mi mente, sin cesar,   como un lamento que se desvanece,   en el vasto océano de la soledad. Cada estrella en el firmamento,   es un sueño que nunca se cumplió,   y en la quietud de la noche eterna,   me pregunto dónde todo cambió. El tiempo pasa, pero no sana,   las heridas que en mi alma están,   y aunque la luna brilla en calma,   mi corazón sigue en guerra, sin paz. Cierro los ojos, buscando el consuelo,   en un mundo donde todo duele menos,   pero en cada suspiro, en cada anhelo,   solo encuentro el silencio de mis sueños.

Naufragando

Ya no me sale llorar estoy como cansado, viviendo en modo automático evitando cada dia pensar en terminar con mi decidia, tener pensamientos intrusivos todo el tiempo. He caminado, he corrido he vivido en línea recta creyendo que era la correcta manera de hacerlo. He caído, vuelto a la nada misma perdiendo todo hasta el autoestima, de nuevo las ganas de seguir se disipan es algo que te acompañará toda la vida. No tiene instrucciones de como hacerlo y creo que hago lo que puedo sigo naufragando no sé cómo lo hago.

Perdido

Cuando ya no tienes ningún motivo, te inunda el pesimismo, se te llenan los ojos de lágrimas y se forma un nudo en la garganta.  Cuando tratas de auto motivarte de seguir,  Porque tú mente cuerpo y alma te dicen ya no quiero seguir, cuando ya te supiste totalmente en la depresión profunda y te levantas todos los días en modo automático ha hacer todo porque no sabes como activar el botón de apagado. O por alguna esperanza en el fondo de tu instinto humano amante de la vida  no te hace recurrir a ella. Tratas cada día de convencerte que es bueno vivir que hay que seguir es vivir un infierno. Cuando todo lo que alguna vez te motivo y te alegro ahora pasa a ser nada. Es tan difícil luchar contra uno mismo.
En los días festivos  es cuando más me pesa los recuerdos, extraño tu sonrisa los momentos nuestro almuerzo cuando me contabas las historias de tu vida y me daban risa, ahora mi juventud se va despidiendo y te entiendo, ahora comprendo tu cansancio, ahora se tus preocupaciones quisiese contarte muchas cosas pero me limito a mirar el cielo yo se que solo somos instantes pero solo por uno quisiese volver a abrazarte.